
Buf es por la mañana, y estoy en el recreo. Genial, aquí sentada en un banco comiendo mis habituales ositos de goma, soy una loca de los ositos de goma. Me entra angustia al ver tanta porquería por el patio, como los chicos y chicas del centro tiran disimuladamente los envoltorios de las porquerías que se comen tan placidamente. Intento no mirar porque es demasiada la tentación de ir y pegarles dos yuyas. Nos hemos vuelto diferentes, mira yo estube viviendo en Valencia, si, en un pueblecito de allí. Me acuerdo cuando llegaron unas fiestas de marzo: Las fallas.
Muchas utilizan madera y materiales sacados de los árboles. Y vi como juganban con eso haciendo grandes monumentos que después prendían fuego. No lo entiendo, qué manera de malgastar la madera, que manera más tonta de celebrar tales fiestas.
Cuando nos quedemos sin árboles y sin oxígeno ya no nos diran nada a los protestantes. En los supermercados (carrefour) me acuerdo cuando se propusieron poner bolsas reciclables, de esas que hace bastante tiempo usan otrs países, de esas que dijeron que las pondrían dentro de unos meses. ¿Y por qué no ya? ¿Y porqué justamente ahora deciden hacer esto? Bueno pues sencillamente, no quieren rebarjarse tanto como estamos a los otros países, más sabios y con buenos modales.
Pronto tocará el timbre y tendré que apagar mi portátil... hasta otra!

Uhh veo tenemos cosas en común...tres posts bastan para saberlo, vendré mas seguido y quizás me haga seguidor...
ResponderEliminarOpino lo mismo sobre esa tradición de las fallas: es un auténtico desperdicio y una gran falta de respeto hacia la naturaleza.
ResponderEliminarA parte, debe de ser frustante para los artistas que se tiran meses tallando y pintando -hay algunas que son auténticas obras de arte- para que luego ardan y desaparezca todo ese tiempo de trabajo en cuestión de segundos.